La excarcelación de De Juana Chaos o la retirada de cargos contra Otegui demuestra,  para la mayoría de los españoles, que este gobierno está dispuesto a pagar un precio político a los terroristas para que dejen de matar.  En esa mayoría escandalizada se encuentra también una parte importante del electorado del PSOE y de la izquierda. Esta sucesión de concesiones les aleja de las urnas. Conscientes de ello, el PSOE, su gobierno y sus aliados pretenden movilizar de aquí al 27 de mayo a esos descontentos. Y lo van a hacer agitando el fantasma de la “derecha franquista” y el miedo a que vuelva a conducirnos a la guerra civil.

En este entorno, cobra sentido la idiotez de Polanco acusando al PP, en la junta de accionistas de PRISA, de incitar a laJesús Polanco. (Foto: EFE) guerra civil o de ser los herederos del franquismo. Dejando al margen que el propio Polanco representa mucho más el franquismo (a cuyo calor medró y por cuyas amistades se hizo rico) que el propio Rajoy o que es su grupo editorial el que más está haciendo porque no olvidemos esa guerra, solo se entiende el exabrupto en esa linea  de movilización de un electorado confuso y desmoralizado.

Que el PP les haga el juego y les permita erigirse en adalides de la libertad de expresión, no es sino otra broma más de una situación de chiste triste.

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