Causa pavor que durante el mes de octubre se hayan generado ¡cuatro parados por minuto! multiplicando por seis el número de desempleados durante el mismo mes, el año pasado, hasta un total de 192.000 parados registrados.  La desidia del gobierno, su falta de políticas activas, hace que la crisis sea más intensa de lo que hacian temer las previsiones. Unas previsiones que Zapatero se negó a tomar en consideración, en aras de ganar las elecciones a cualquier precio.

Es cierto que hay una crisis internacional pero las distintas polítcias gubernamentales obtienen resultados diferentes. En ese mismo mes de octubre, los parados británicos sumaron 160.000 personas, con dos veces y media más de población activa que España. Con seis veces más trabajadores, EEUU sumó en septiembre 151.000 nuevos parados, lo que coloca a nuestro país en la Liga de Campeones mundiales de paro. Dudoso éxito. Aún más si lo comparamos con Alemania donde el mes de octubre ha disminuido el paro.

Mientras Zapatero sigue sonriendo, ofreciendo medidas sin concretar para paliar el pago de hipotecas (curiosamente las anuncia un dia antes de publicar las cifras de paro), diciendo tontunas como que es “un mal dato”, dando ayudas a sus inmobiliarias y bancos, cediendo al chantaje de los nacionalistas (ya tiene el PNV su “supercaja”) y dirigiendo a unos ministros entre los que la mitad siguen de vacaciones y la otra mitad diciendo tonterias.

Estabamos equivocados al interpretar las siglas ZP: Zapatero te envía al Paro.

Trabajando para el francés

Noviembre 3, 2008

Nunca ha habido tantos militares españoles en el extranjero como con el gobierno de Zapatero. Esta es la esencia de su posición: decir una cosa y hacer la contraria.

Pero, además, paga con nuestros soldados su propia inutilidad. El rescate de las azafatas españolas que Moncloa fue incapaz de conseguir se saldó con la intervención francesa y el regalo de Sarkozy de traerlas a Madrid para que Zapatero se hiciese la foto.

La deuda se saldó con 800 españoles en Chad y en Djibuti, que ahora la ministra de Defensa visita para aparentar que hace algo en su ministerio, aparte de molestar a los militares de carrera y hacer el ridículo en las reuniones de la OTAN.